Como se despedaza una mente

De un tiempo para atrás, he pensado seriamente que mi mente ha empezado a dejar de trabajar. Y no hablo de una cosa de semanas (como mi buena compañera Mariela Alatriste) hablo de años.

Aún recuerdo aquellos bellos dias de primaria y preprimaria en la ya vieja escuela Instituto Benjamin Franklin, en el que, a pesar de ser un ridiculo niño hijo de mami, me divertía más leyendo que con cosas como bailes o fiestas (siempre he detestado las fiestas). Las matematicas eran cosas facilisimas para mí, llegando a superar a la mayoria de mis compañeros.

De ahí pasé al Instituto Anglo Mexicano, el cual… por cierto, me trae buenos recuerdos y ahí todavia disfrutaba cosas inteligentes, me gustaban las matemáticas y hasta escribia cuentos para las clases de Inglés.

Pero de ahí pasé a mi actual escuela, el Instituto Cultural Tampico. Fue aquí cuando empezé a sentir aquellos sintomas de lo que llamo estupidez crónica. Me daban flojera las clases, las matematicas me trababan, empezé a dormirme en clases, y hasta me gané un lindo apodo (El Comet). Todo aquello me abrumó y nunca supe de donde llego todo eso.

Al empezar todo esto, intente de todo para tratar de subir mi inteligencia, desde escuchar música clasica, leer, escribir, ver películas artisticas (lo unico que dizque sirvió). Pero nada. Hasta salió contradictorio, termine juntandome con un imbécil regordete (el cual se creía muy bonito). Lo bueno es que lo corrieron.

Al parecer permaneceré asi por un rato más, sino es que para siempre.

P.D. GRACIAS A MARIELA ALATRISTE POR INSPIRAR ESTE POST n___n.

3 comentarios para “Como se despedaza una mente”

  1. Jé, tranquilo. Recuerda que somos lo que pensamos ser. Y nada más.

  2. Gracias, amigo Cometín.

    “Pero de ahí pasé a mi actual escuela, el Instituto Cultural Tampico. Fue aquí cuando empecé a sentir aquellos síntomas de lo que llamo estupidez crónica.”

    Amén.

  3. Ahora Mariela tiene un aprendiz xp
    Felicidades con tu blog, escribe seguido

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